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Industralización y BIM: las claves del futuro de la construcción

Industralización y BIM: las claves del futuro de la construcción

La construcción va dejando atrás los métodos tradicionales para abrazar procesos innovadores. Este cambio tiene la tecnología y la colaboración de todos los miembros de la cadena de valor como protagonistas. El Museo ABC de Madrid fue el lugar escogido para celebrar una jornada centrada en industrialización y BIM bajo el marco del primer 'Encuentro ABC-pisos.com'. Cinco expertos del sector mantuvieron un debate moderado por Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, en el que se llegó a la conclusión de que, si bien todavía queda mucho por hacer, se han dado pasos importantes hacia ese nuevo paradigma. Un revolucionario modelo con el que hacer que la construcción vuelva a ser un motor esencial de la economía.

Las ventajas de la industrialización no solo son el ahorro de costes y plazos. También se consigue un producto de mayor calidad en un entorno controlado y mucho más seguro


A la hora de defender la industrialización, los participantes de la jornada tienen claro que la certeza en cuanto a costes y plazos es el gran punto a favor. Además, Miguel Tapia, director general de CORE y profesor en la UPM de Gestión de Proyectos de BIM Manager, agrega que "dado que todo sucede en un entorno controlado, se pasa menos tiempo en la obra, lo que conlleva más seguridad". Por otro lado, Lucas Galán, director de innovación y producto de Neinor Homes, estima que hay muchas razones por las que convertir la construcción en algo industrial: "Cada proyecto es un prototipo, por el solar, la normativa, el municipio.. Tenemos que inventar la rueda cada vez que iniciamos un desarrollo". En este sentido, la estandarización de procesos es un gran paso adelante.


El camino que el sector debe recorrer es todavía largo. Según Tapia, "estamos acostumbrados a que una empresa hace el proyecto, otra edifica y otra construye". Lograr que no haya rupturas se logra implementando la industrialización a todo el proceso, "no solo la parte de la construcción, sino también la compra de suelo y el diseño", tal y como dice David Rocha, director técnico de Habitat Inmobiliaria. Carolina Roca, vicepresidenta de Asprima, que insiste en que hay que fijar una hoja de ruta, indica que "crearíamos un sector productivo con trabajadores en nómina cuya formación, forma de trabajar y seguridad serían muy distintos a los de ahora".

La construcción industrializada implica un cambio de mentalidad. La administración debe ser partícipe de este nuevo paradigma invirtiendo en I+D


Precisamente, Javier Naval, director técnico nacional de Áurea Homes, incide en el tema de la responsabilidad social: "Los constructores se convertirían en fabricantes con mano de obra asalariada propia de la empresa que se podría organizar por turnos, habría conciliación, más mujeres en la construcción, etc.". Rocha va más allá del proceso constructivo y apunta hacia un cambio cultural porque "seguimos siendo muy opacos. Pensamos que lo que hacemos está bien hecho". Galán ejemplifica esta nueva mentalidad alejada de lo artesanal con un metáfora: "Al sector hay que darle la vuelta como a un calcetín. Al arquitecto, ¿se le forma en la universidad como a un industrial o como a un artista?".


En cualquier caso, los invitados al primer 'Encuentro ABC-pisos.com' coinciden en que se está avanzando y de que todo será más fácil con el paso del tiempo. Sin embargo, todo este esfuerzo caerá en saco roto si la Administración no se implica. "La Administración debe ser el primer motor del cambio de la industria, animando el I+D", declara Galán. En la misma línea, Naval anima a que la apuesta por la industrialización tenga cierto reconocimiento por parte de la Administración: "Si haces un producto en fábrica, la huella contaminante va a ser mucho menor, y esto debería tener alguna compensación para promotores, constructores y compradores".


¿Cómo convencer al comprador de que una casa fabricada bajo un proceso industrial es mejor que una construida de forma tradicional? Ahorro, reducción de plazos y calidad son las claves


Pero además de reinventar la oferta, hay que convencer a la demanda. La eficiencia es un buen argumento, pero Tapia sostiene que el comprador "hasta que no vive en la casa varios años, no se da cuenta del ahorro". Igualmente, Roca asegura que "mejorar energéticamente el edificio no es la razón fundamental para implementar la industrialización. Hay mucha segunda mano con calificaciones mínimas, que es lo que verdaderamente genera una alta factura energética al país". Y es que la sostenibilidad es uno de los caballos de batalla que podrían domarse gracias a la industrialización. Tal y como recuerda Rocha, "al tener un producto más controlado, se pueden tomar decisiones sobre materiales reciclables y la gestión de residuos".


Por su parte, Naval tiene claro que "no se puede comercializar con la palabra industrialización". ¿Cómo llegar entonces al cliente final? El experto de Áurea Homes invita a hacer hincapié en la calidad, pues los desarrollos residenciales "serán ejecutados con una geometría precisa y unos procedimientos controlados". Rocha es de la misma opinión: "Con la construcción industrializada vamos a hacer vivienda con una calidad y acabados mucho mejores que la tradicional". Por su parte, Galán sugiere "llevar al cliente a la fábrica para ver lo que se está haciendo, lo que le daría tranquilidad y confianza".

BIM: una metodología de trabajo colaborativa que permite que toda la información esté en el mismo sitio y permanentemente actualizada. El promotor debe ser su principal impulsor


BIM son las siglas de Building Information Modeling, una metodología que comienza a ser muy relevante dentro del sector. Aunque no hay una definición consensuada, Tapia admite que "es una maqueta digital de la construcción en un futuro, un gemelo digital". Naval apunta que el BIM "ordena procesos, herramientas y personas, y todo se materializa en un modelo virtual 3D sobre el cual se va trabajando y añadiendo bases de datos". Así, los profesionales tienen a su alcance "información centralizada y compartida", según Rocha. Galán ahonda en el carácter esencial de la información, asegurando que "los edificios ya no se construyen, se calculan".


El primer paso para implantar BIM en el sector es aprender a usar esta metodología para poder anticiparse y evitar los imprevistos que suceden a pie de obra. Para ello, "se necesita coordinación entre quién diseña y quién construye, intermediado por quién promueve", comenta Tapia. Así, el promotor se sitúa como el principal impulsor del BIM. "Debe tener unas buenas bases de datos de inicio, un libro de estilo en el que recojan sus criterios constructivos y de diseño y unas buenas memorias técnicas", opina Naval. Este esfuerzo es fundamental porque "a veces los productos de esos fabricantes o familias tienen un nivel de desarrollo y detalle que no es eficiente a ciertos niveles", aclara Rocha.


Los profesionales deben ver en el BIM una herramienta para hacer su trabajo de forma más sencilla y eficaz. La Administración debe apostar decididamente por el BIM


El BIM no es enemigo de la creatividad, sino una tecnología que puede ayudar mucho. Rocha matiza que "la digitalización no coarta la creatividad de un arquitecto", y Roca añade que, de hecho, "la canaliza, porque los proyectos hay que verlos de forma consensuada". En la misma línea se expresa Naval, indicando que "a los estudios de arquitectura les ayudaría a tener las cosas más claras". La colaboración está en el centro del discurso, porque "si los arquitectos son capaces de pensar colaborativamente, tendremos proyectos mucho más estéticos que hasta ahora", confía Tapia.


Al igual que con la industrialización, el BIM debería ser incentivado por la Administración, "con apoyo a la formación, a emprendedores, I+D, vivienda social y proyectos estratégicos", afirma el experto de Neinor Homes. Para la vicepresidenta de Asprima, que la Administración adopte el BIM podría ser "la tabla de salvación con la que acortar los plazos para la obtención de licencias, pues hay un gran atasco de expedientes encima de la mesa". En este sentido, que los ayuntamientos apuesten por esta metodología permitiría que "se verifiquen los parámetros de forma digital", tal y como afirma Galán. Esta transformación ahorraría a la licitación varios meses, "siempre que las mediciones estén bien hechas", confirma Rocha. Sin duda, el horizonte de la construcción pasa por recurrir a soluciones tecnológicas para mejorar.







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